Cómo ser un líder

Cómo ser un líder

Para ser un líder, no tienes que ser un funcionario electo o un presidente ejecutivo. Ya sea en la vida cotidiana, en la escuela o en el lugar de trabajo, un líder es alguien que brinda ejemplo, orientación y dirección. Un título elegante no convierte a alguien en un verdadero líder; las cualidades y las acciones sí. Si quieres ser el mejor líder que puedas, haz un esfuerzo para desarrollar tus habilidades, equilibra la autoridad con la compasión, y demuestra que eres digno de la confianza de tu equipo.

Desarrollar cualidades de liderazgo

Ten confianza en ti mismo, incluso cuando no tengas todas las respuestas. Mantén una buena postura, haz contacto visual, y haz gestos cuando hables para poner énfasis en los puntos clave. Proyecta confianza, y ten fe en tu habilidad para llevar a tu equipo desde el punto A hasta el punto B. Asimismo, sé lo suficientemente seguro para admitir que no sabes algo en vez de dilatar la respuesta.[1]

  • Imagínate diciendo “no sé”, mientras miras hacia abajo y te mueves nerviosamente. Ahora imagina que dices: “no sé la respuesta, pero investigaré y te la responderé”, mientras te pones de pie con la espalda recta y miras a la persona a los ojos.
  • No saber algo no te hace un mal líder. Los líderes inefectivos, por otro lado, son inseguros y te niegan a admitir cuando se equivocan.
  • Ten en cuenta que existe una línea muy delgada entre la confianza y la arrogancia. Reconoce que no sabes todo, y evita actuar como si fueras superior que los demás.

Aprende tanto como puedas acerca del campo

Aprende tanto como puedas acerca de tu campo. Toma cada oportunidad para perfeccionar tu conocimiento, ya sea que dirijas un equipo de ventas o seas el presidente de un club escolar. Saber de lo que hablas aumentará tu confianza y ganará la confianza de tu equipo. Si bien es imposible saber todo, tu equipo dudará de tus habilidades si respondes “no sé” a cada pregunta que te hacen.[2]

  • Es peor que no sepas las respuestas, inventes algo y termines equivocándote. Tu equipo no confiará en ti.
  • Por ejemplo, si planeas una recaudación de fondos en la escuela para una organización benéfica, revisa el sitio web de la organización para obtener guías sobre los eventos de coordinación.
  • Si eres la cabeza de un equipo de ingenieros, aprende todo lo que puedas sobre los productos que creaste, asiste a eventos de desarrollo personal y mantente actualizado acerca de las tecnologías relevantes y softwares nuevos.

Busca un mentor más experimentado

Busca un mentor más experimentado. Siempre hay espacio para crecer, incluso si estás en una posición de liderazgo. Ponte en contacto con una persona que admires que tenga habilidades de liderazgo fuertes. Puedes preguntarle si le gustaría charlar mientras toman un café o almuerzan, o ve si está abierto a ser un mentor a largo plazo.[3]

  • Busca modelos a seguir que hayan superado los desafíos y hayan alcanzado metas similares a las tuyas. Por ejemplo, si eres una mujer joven en la escuela secundaria o la universidad, asiste a eventos de oratoria en público en puestos de liderazgo.
  • Es posible que sea intimidante pedirle a alguien que sea un mentor para ti, pero trata de relajarte. Simplemente ponte en contacto con alguien que haya alcanzado las metas que se ha propuesto, muestra interés en sus logros y pídele que te dé consejos.[4]
  • Además de aprovechar las oportunidades para aprender de las personas que tienen más experiencia, debes ser un mentor para las personas que diriges.

Aprende a manejar los conflictos

Aprende a manejar los conflictos. Si ha habido una discusión acalorada entre miembros del equipo, dile a las personas involucradas que controlen sus emociones. Pídeles que se tomen un tiempo para calmarse, si es necesario. Identifica la fuente del conflicto, y toma medidas para solucionarlo.[6]

  • Trata de ver la perspectiva de cada persona, y continúa siendo objetivo. Si hay una manera de encontrar un escenario en el cual ambas partes ganen, haz tu mejor esfuerzo para negociar un compromiso.
  • Supongamos que diriges una fábrica y un error tipográfico en el diseño provoca la cancelación de la orden. El vendedor está enojado porque perdió una comisión y le grita al diseñador que cometió el error. Pídeles que se calmen, haz énfasis en que enojarse es inaceptable y asegúrales a ambos que con el nuevo sistema de verificación doble se podrán evitar futuros problemas.
  • Ten en cuenta que, en un entorno profesional, es posible que debas dejar que el departamento de recursos humanos se encargue de solucionar el conflicto entre los empleados.
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